Autor: alejandrogustavo

Domingo por la tarde.

Árboles, aire y cielo, poco o casi nada más.

Camino sin prisa sobre una alfombra de hojas que tapiza el césped.

A cada paso las hojas crujen y se deshacen.

Respiro profundo el cielo buscando el aroma de los eucaliptos.

De los eucaliptos que producen sombras largas e indican que va cayendo la tarde.

La tarde que acompaña a la nostalgia que siempre me producen los días domingo.

Domingo por la tarde para pensar en nada o en mil divagues de la imaginación.

Mientras tanto una vieja canción resuena en mi cabeza y aviva a la nostalgia

del domingo por la tarde…